¿Moral o inmoral?

Cuando les comenté a mis compañeros de matemáticas que si querían podían colabarar con este blog lo último que me esperaba es que mi amigo Gante me enviara un texto sobre la moral. Se sale totalmente de la línea del blog, pero me ha gustado, así que aquí está.

¿Qué es la inmoralidad? Empiezo a pensar que la palabra en sí está mal construida desde un punto de vista etimológico ya que el inmoral no es aquel que rechaza la moral, que niega la existencia de la misma, sino aquel que rechaza la moral establecida por la sociedad, la moral pública. Por tanto, el inmoral rechaza la moral pública pero no niega la existencia de una moral, es entonces aquel que crea su propia moral. El inmoral es aquel que desecha los valores establecidos y crea los suyos propios para decidir qué es lo correcto y qué no. En cambio, aquel que rechaza toda existencia de moral y, por tanto, rechaza las ideas del bien y del mal, aquel es llamado amoral. Los amorales a menudo mantienen que la moral limita nuestros actos, de manera que nos sentiríamos inclinados a hacer algo que no queremos hacer sólo porque pensamos que debemos o dejamos de hacer algo porque lo consideramos “malo” o incorrecto.

Cada persona tiene unos objetivos y en función de ellos debe crear su propia moral, no creo que nadie pueda llegar a sentirse realizado totalmente bajo el yugo de una ley impuesta al alma, pues no hay menor libertad que la que te impide hacer algo por la vergüenza o el remordimiento. Cada persona debe indagar en su interior e ir preguntándose qué considera correcto y porqué para así llegar  a la conclusión de cuales son sus verdaderos objetivos, y conforme los vaya descubriendo ir creando de ellos una moral propia, una ley que diga: lo que me acerca a mis objetivos está bien, lo que me aleja de ellos está mal. ¿Por qué sentirse mal si nuestros verdaderos objetivos son algo aparentemente vacío, animal e instintivo? Al fin y al cabo el hombre es un animal y no debe confundirse por la idea inculcada de que tiene que ser algo más profundo; tiene que ser cómo le apetezca ser, más profundo o más instintivo según le nazca. No puede sentirse superficial porque sus ideas sean calificadas de tal manera por una sociedad que en ocasiones lo reprime, o quizá deba sentirse superficial porque así son sus ideas, pero no sentirse mal por ello; más mal habría de sentirse  toda persona por reprimir esos instintos que son lo más básico, natural y puro que va a salir de ella, más mal habría de sentirse por negar esos deseos banales que tiene. El problema es esa “humanidad” asimilada que dice que el humano es superior al resto de animales y, siendo esto cierto, intenta ocultar que sigue siendo un animal a pesar de ello. Esa humanidad que le dice al hombre que no puede comportarse como un animal porque no es como ellos, que los instintos son mentira, que los sentidos le confunden. Esto tampoco debe malinterpretarse, debemos hacerle caso a la razón, pero no debemos renegar de nuestros instintos. No se trata de entregarnos al hedonismo, se trata de rechazar la humanidad.

La moral pública, la moral de rebaño, dice que todos los hombres son iguales, hermanos ante Dios, pero ¿no es cierto que muchos ya no creen en el Dios cristiano? ¿No es cierto incluso que algunos incluso nieguen su existencia? ¿Por qué entonces todos siguen comportándose como buenos cristianos? En algunos aspectos ya muchos no lo hacen pero cierto es que todos siguen respetándose mas o menos entre ellos como iguales y sin embargo no parece que haya demasiados que, renegando del Dios cristiano, supieran argumentar porqué deben tratar al prójimo con respeto, porqué deben cuidarlo, porqué es un igual si ya no es un hermano. ¿Por qué? Y uno podría decir:

– No debo hacer al prójimo lo que no me gusta que me hagan a mí.

Y volvería a preguntarle:

– ¿Por qué no debes?

Y quizás me respondería:

– Porque no me nace, instintivamente siento que debo respetarlo.

Y sería una buena respuesta (“Porque sí” sería una mala respuesta) pero supongamos entonces una situación en la que un individuo hace algo que agrada a un segundo individuo. El segundo individuo se sentiría en necesidad de devolverle al primero algo igual de “bueno” que lo que ha recibido. Realmente sería más correcto hacerle al primero lo que él (con su propia moral no cristiana) considera bueno, realmente lo que sentimos es la necesidad de agradar al que hizo algo que nos agradó. De forma que el agradecido intentará devolverle al primer individuo algo cualitativamente igual a lo que ha recibido.

¿Pero es esto así realmente? Creo no ser el único que alguna vez ha sentido la necesidad de devolver algo mucho mejor que lo recibido, o al contrario, si recibo un puñetazo (por ser más concretos) lo que deseo es pegarle una paliza al que me lo dio, pero no devolverle otro puñetazo de igual potencia en el mismo lugar donde recibí el impacto.

Por tanto el punto de vista de “no debo hacer al prójimo lo que no me gusta que me hagan a mi” es obsoleto y aplicable sólo a situaciones muy generales. Como dicen el marxismo y el historicismo, el mundo no se rige por valores medibles, al menos no en general, ya que la medida de esos valores cambia con el tiempo y es sólo válida en cada momento.

11 comentarios to “¿Moral o inmoral?”

  1. nallam Says:

    ” no parece que haya demasiados que, renegando del Dios cristiano, supieran argumentar porqué deben tratar al prójimo con respeto”

    Yo siempre lo he visto como una cuestión de convivencia en sociedad. La vida en sociedad, totalmente necesaria en el ser humano desde que nuestros antepasados vivían en los árboles, requiere unas reglas. Y el respeto mutuo es una de esas reglas no escritas que facilitan esta convivencia. Si te portas mal, si haces daño al resto del grupo, eres castigado y/o apartado por el propio grupo.

    Las enseñanzas cristianas, y en general, las de cualquier religión bien entendida, no son más que un reflejo de esta necesidad. La religión no hace más que poner a un ente superior (Dios) como el ser que establece estas normas, y fomentan su cumplimiento a través del miedo a represalias divinas. Si se analizan, la mayoría de las normas morales religiosas (es decir, las normas que no tienen que ver con el culto) están orientadas a facilitar la convivencia entre hombres. Cuidado, algunas de las normas religiosas más antiguas, y que ahora ya están en desuso (véase el Antiguo Testamento) tenían sentido en la época en la que fueron escritas, aunque ahora nos parezcan aberrantes (matemos a la mujer adúltera, demos un pequeño coscorrón al hombre adúltero) pero seguían cumpliendo la función de organizar la convivencia social. Como dice el autor, “la medida de esos valores cambia con el tiempo y es sólo válida en cada momento”.

    En la sociedad no religiosa las normas tienen como origen a las personas (¿el gobierno?). Y si no las cumples, eres castigado y apartado (multado, encarcelado, etc.). Pero decir “si te portas mal, Dios te castigará” tiene mucha más fuerza que decir “si te portas mal, los hombres te castigarán), ya que Dios es un ser superior al hombre, contra el que nada se puede hacer. Las normas impuestas por los hombres son cuestionables (Oye, yo no creo que eso sea así. Soy tan persona como tú, ¿por qué tu punto de vista y tus normas son las buenas y las mías no?). Las normas divinas no. Por eso la religión siempre ha sido un estupendo vehículo para imponer normas a la sociedad. Como siempre, el problema es que una vez que has empezado, es difícil saber cuándo parar, y se dan los abusos, creando normas ‘divinas’ más para beneficio propio de los que ‘controlan’ la fe que para beneficio de la sociedad.

    Personalmente no soy creyente, pero siempre que puedo me rijo por eso de “no hagas al prójimo lo que no quieres que te hagan a ti”. En parte creo que es por la influencia de mi educación cristiana (mis padres lo son), y los valores que te enseñan de pequeño influyen en gran medida en cómo te comportas de mayor. Así que, es cierto que “no me nace, instintivamente siento que debo respetarlo”, sólo que creo que ese instinto es aprendido, no innato. El ser humano es egoísta y avaricioso por naturaleza. Si nos dejaran campo libre, pisaríamos a quien fuera por conseguir lo que queremos. Por eso no creo que una sociedad libre de normas pueda triunfar nunca. Sin embargo, hay otro factor que me hace respetar al prójimo, y es el miedo a no ser respetado. “Si puteo a fulanito, es muy posible que fulanito me pierda el respeto y empiece a putearme a mi”. Y una vida sin normas morales está muy bien mientras eres tú el que no las tiene, pero cuando los demás empiezan a aplicarte el mismo rasero, pueden hacerte la vida imposible. A no ser que tengas el privilegio de ser el más fuerte de la manada, cosa que está al alcance de muy pocos. Al contrario, si respetas/ayudas a menganito, es posible que menganito te devuelva el favor, lo cual puede hacer tu vida más sencilla. Así que casi todos nos respetamos mutuamente en un frágil equilibrio de convivencia. Equilibrio tan frágil que muchas veces requiere que alguien imponga estas normas a la fuerza, ya sea por miedo a castigo divino o a que te metan en la cárcel.

  2. Gante Says:

    Realmente, nallam, era algo así a lo que quería llegar. Lo que pretendía “transmitir” es que vivimos en una sociedad donde nos han sido inculcados una serie de valores absolutos tales como la igualdad, el respeto a los mayores o ayudar a los que lo necesitan… unos valores de convivencia que forman nuestra moral; pero que realmente cada uno de nostros debería preguntarse por qué actúa de esta forma y no de otra, parecerá algo evidente y generalmente esos valores son los correctos, pero no tiene sentido actuar sin saber el porqué, sin haberlo razonado uno mismo.

    Y además, si alguien va planteandose los motivos de sus principios morales, intentando razonarlos, podrá llegar obviamente a conclusiones diferentes de las de otra persona, pero nadie debe olvidarse de aquellas conclusiones a las que ha llegado sólo porque estarían mal vistas por una moral social. No se debe dejar de hacer esto o lo otro porque nuestras razones puedan ser clasificadas de superficiales o lamentables desde un punto de vista diferente al nuestro, debemos actuar si nuestras razones son suficientes desde nuestro punto de vista, sean las razones que sean.

  3. Rodion Says:

    Picha, el artículo es cojonudo, sobretodo está muy bien escrito. Creo lo has escrito de manera que cualquiera pueda entenderlo.
    Me alegro de que lo hayas publicado porque ya es hora de que la gente se entere de que es parte de nuestra naturaleza entrar en un baño público, de un bar o de la facultad, y hacerte un pajote…

    Pero también creo que te has colao al final del segundo párrafo “debemos hacerle caso a la razón, pero no debemos renegar de nuestros instintos. No se trata de entregarnos al hedonismo, se trata de rechazar la humanidad.” Creo que ahí te vuelves incongruente, aunque sé lo que quieres decir, no entiendo porqué en un artículo sobre lo inmoral hablas de un “DEBEMOS” o incluso antes de eso hablas de “la HUMANIDAD como error”. Es decir, ¿no se supone que cada uno debe encontrar su propio deber y su propio error?, la inmoralidad es un camino subjetivo y creo que ahí te volviste incongruente al generalizar un error tuyo que no tiene porqué ser del resto. Creo que en un artículo sobre la inmoralidad está demás el hacia donde nos tiene que llevar la propia inmoralidad, porque a cada uno le llevará por su camino. Incluso en el plano de la inmoralidad puede haber un camino de la hipercivilización e hiperhumanización (por ejemplo).

    Creo ( en mi opinión) que El superhombre, el inmoral final, en relación con la cuestión de la comparación de los hombres, no razona sobre quien está por encima o por debajo, la cuestión de la comparación no existe en su mundo, ¿para qué? sólo ejerce su voluntad.
    En un mundo inmoral más próximo a la naturaleza que a la sociedad, la comparación no existe, ¿acaso el león se compara con la cebra? no, no se compara, se la come si tiene hambre. ¿Por qué en el caos de la naturaleza iba a nacer la cuestión de si somos o no iguales?.

    «El superhombre es el sentido de la tierra. Que vuestra voluntad diga: que el superhombre sea el sentido de la tierra.»

    Por último solo decir a nallam que se puede ser inmoral y civilizado. Es decir puedes entrar a un baño público y hacerte una paja y luego ser considerado y limpiar los desperfectos. Jajajajajaj!!!.

    Un abrazo y gracias por el artículo.

  4. kiphox Says:

    ¿Está bien dicho en el texto “más mal”? La primera vez que lo he leído me ha sonado mal pero la segunda vez me ha sonado peor.

  5. tu Says:

    kiphox, pq no pruebas a seguir leyendolo para ver hasta cuanto puede sonarte peor??

  6. Gante Says:

    Pues puse más mal por poner más enfasis, y no me preocupé mucho por si eras más correcto o menos. Al fin y al cabo lo importante es la idea y esto tampoco es una revista que vaya a ser leída a nivel internacional (con todos los respetos lucagali, que sabes que todos admiramos tu blog).

  7. Khalid Guerrero Says:

    Hola.

    En primer lugar decir que este texto me parece muy bien razonado y argumentado, pero me gustaría dar algunos matices a ciertas frases que parecen dar por sentado cosas que en realidad no lo están.

    Al principio creí que iba en defensa de la clásica frase de “El fin justifica los medios”, es decir, que pretendía instar a cada persona a elegir sus propias normas, fuesen las que fuesen. En resumen, que llama a la “Inmoralidad” y no a la “Amoralidad”.

    Luego me fui dando cuenta de que en realidad sólo pretendía que cada persona se replantease el porqué de sus acciones, sin tener que cambiarlas necesariamente. Siempre es necesario el estar convencidos de lo que hacemos.

    Ahí van unos pequeños comentarios:

    -“Al fin y al cabo el hombre es un animal y no debe confundirse por la idea inculcada de que tiene que ser algo más profundo; tiene que ser cómo le apetezca ser, más profundo o más instintivo según le nazca.”

    Bueno, eso es una afirmación categórica, y de las afirmaciones categóricas se dice que quien las pronuncia, en realidad habla de sí mismo (lo cual es paradójico, porque esto también es una afirmación categorica, ¿no?). Hay quien opina que el hombre está llamado por naturaleza a realizar ciertas misiones trascendentales. Hay quien opina que el hombre no está llamado a nada, sino a hacer lo que él mismo quiera con su vida. Ambas posturas representarían, como nos gusta decir a los matemáticos, “axiomas de la vida” mútuamente excluyentes. Decantarse por uno de ellos, como en el texto de Gante, ya es pronunciar una opinión propia y perder la generalidad. Lo cual no le resta ni un ápice de valor al texto. Sólo le pone límites de validez, que es distinto.

    -“Y sería una buena respuesta (“Porque sí” sería una mala respuesta)”

    ¿Cómo? ¿Qué tiene de malo decir “porque sí” (bueno, dejando de lado que es gramaticalmente incorrecto, aunque lo usen el 99,9% de adultos para responder a las preguntas de sus niños de 4 años…)?
    Hey, ¿tiene que haber siempre una razón para hacer las cosas o qué? ¿No se pueden hacer y punto? ¿A qué viene esa obsesión por querer racionalizar cada ínfima porción de nuestra conducta? A no ser que seas un neurocientífico, claro.
    Se me ocurren otras respuestas, entre ellas, un “¿por qué no?”, que siempre desmonta a los filósofos, o un “porque me da la gana”.
    Sí, lo siento, sé que esta respuesta es totalmente subjetiva y que no sirve para la psicología y la sociología de hoy en día. ¿Y qué más da?
    “Siempre hay una razón para hacer algo”. Seguro que, a estas alturas, más de una cabeza ya tenía esta frase en mente. Cuidado, yo no digo que no exista una razón, a pesar de lo comentado anteriormente. Lo que trato es de mostrar que no sólo están las respuestas típicas y racionales: “porque me ayudará a lograr mis objetivos”, “porque me gustaría que me lo hiciesen a mí”, “porque siento que es lo correcto”, “porque Dios lo ordena”.
    Hay otras: “no lo sé”, “no lo sé ni quiero saberlo”, “me dieron ganas de hacerlo”, “¿por qué no?” y una muy especial: “porque le amo”, “porque es él/ella”.

    Por último comentar una nueva contingencia que afecta a todo el texto. No he podido dejar de ver que el texto está escrito desde el ateísmo (¿perdón? ¿agnosticismo? entonces no puedes afirmar ni negar nada, pero veo un montón de líneas ahí arriba…) .
    Y ahora, metiéndome en la piel de un científico absoluto, digo que el ateísmo, para mí, es tan válido como la fe. Dios existe. Dios no existe. Ninguna está probada. Y por tanto, las afirmaciones sobre Dios pertenecen al vasto mar de la duda. Tratar de hablar de verdad y moral asumiendo una postura ateísta no es tan inmanente como hacerlo desde la fe (para el científico guiado únicamente por la razón, vuelvo a repetir, y que duda de todo lo demás sin lanzar juicio alguno).

    Nada más. Volveré dentro de unos días para ver cómo va la discusión. Gracias a Gante brindarnos esta ocasión para discutir sobre algunas de las preguntas que preocupan a todo hombre, preguntas a la altura de la tan misteriosa ¿a dónde van todos los paraguas que perdemos?.

    Un saludo para ti, lucagali. Supongo se te hace algo extraño el hecho de que un tema tan poco relacionado con el contenido habitual del blog le esté dando tanta vida. A veces a los blogs les sienta muy bien ampliar horizontes. Hasta la próxima.

    Khalid

  8. Khalid Guerrero Says:

    Fe de erratas, donde dice “Tratar de hablar de verdad y moral asumiendo una postura ateísta no es tan inmanente como hacerlo desde la fe”, el NO, sobra.

    Dos letras que pueden dar un giro radical a cualquier proposición, a veces muy divertido. Probad a ponerlo delante de cada punto del Protocolo de Seguridad ante Emergencias.

  9. Gante Says:

    Ante todo agradecer a los que estáis comentando, tengo que reconocer que tanto los que me habéis comentado aquí como los que habéis intentado quemarme en la hoguera en la facultad por mis palabras habéis hecho que piense al respecto de lo que había escrito replanteándome algunas cosas y reafirmándome en otras.

    Tanto a Rodion como a Khalid he de deciros que tenéis razón en la parte en la que me habéis comentado que he colgado mi opinión y la he dado por cierta. Reconozco que se puede ser inmoral e hipercivilizado y que mi idea antihumanista es como una búsqueda de no estar condicionado por nada a la hora de tomar propias decisiones, pero no tenemos por qué negar el humanismo si hemos llegado a la conclusión de que es correcto.

    Respecto a la opinión de Rodion:
    “el inmoral final, en relación con la cuestión de la comparación de los hombres, no razona sobre quien está por encima o por debajo, la cuestión de la comparación no existe en su mundo, ¿para qué? sólo ejerce su voluntad.”
    Pues a lo mejor es porque soy matemático y parametrizo todo lo que se me cruza por delante, pero yo considero que como no hagas una valoración de la situación antes de ejercer tu voluntad… se pudiera llevar una sorpresa, no sé si me explico, pero con un simple contraejemplo debería desmontar la teoría:
    Supongamos que un “inmoral final” está jugando al futbol y tiene delante de él a alguien que debe regatear para marcar gol, su voluntad es marcar gol. Sin embargo su oponente es mejor que él lo cual le impide regatearlo. Yo creo que se valora la situación y se decide recular… o hacer un pase a un compañero. Yo creo que sí existe la comparación ahí.
    Por tanto o comentaste algo que no termino de entender (lo más probable) y te refieres a otra cosa o no tiene sentido.

    Respecto al comentario de Khalid de que di mi opinión y perdí así generalidad no tengo nada que decir, pues tienes toda la razón.
    Respecto a que no siempre tiene que haber razones para hacer hacer las cosas… yo creo que sí. Desde mi punto de vista cada vez que se hace algo es porque hay una razón detrás: si es porque te apetece, te apetece por algo; si respetas porque amas, eso es en sí un porqué; si no lo sabes no quiere decir que no haya un porqué, sino que no lo has descubierto aún. Claro que después comentaste: “Cuidado, yo no digo que no exista una razón, a pesar de lo comentado anteriormente”. Entonces deduzco que tu comentario al respecto tiene que ver con que cualquiera puede responderme lo que quiera y no tengo por qué exigirle razonamiento, vale, no debería haber calificado de “mala” la respuesta de “Porque sí”. Pero obviamente una respuesta así no me ayudaba a escribir nada, y menos a plantear mi desacuerdo con la idea de “no hagas al prójimo lo que no quieres que te hagan a ti”. Por ello puse una respuesta que fuese conveniente para el artículo.

    Por último corregir que al principio cuando digo que la palabra inmoral está mal construida desde un punto de vista etimológico… a lo mejor también está mal construida etimológicamente, pero las razones que doy debajo no tienen que ver mucho cno la etimología. Creo que todo el mundo me entendio pero prefiero aclara el error. Y además añadir respecto a los que me dijeron (en la facultad) que el concepto de moral era por definición aplicado a un grupo social completo y no a cada persona en particular, primero que lo importante es entender el mensaje y la expresión tampoco es tan importante, y segundo que no hay ningún error en la expresión porque he buscado la definición y la moral es aplicable también a cada persona individualmente.

    Gracias por lo comentarios.

  10. Alejandro Says:

    Eran las 2 de la mañana y estaba viendo un partido de Nadal que estaba un tanto aburrido y pensé en escribir ( por fin lo he cumplido ) una crítica sobre el artículo de Carlos.

    No tengo aquí delante el artículo de Carlos ( estoy en el campo y no hay internet) pero creo que se podría resumir en “ todo está permitido o esta moralmente bien si es bueno para mi o se acerca a un fin que intento alcanzar”. Como es evidente esta frase justifica como moral cualquier cosa, pues se elimina “un ente externo de juicio” al hacer la moral como algo personal y propio.* (dentro de cualquier cosa incluye morder a Luis Carlos o cosas peores como matarlo muajajajaja, es tarde, estoy perdiendo el juicio).

    Creo que Carlos pretende hacer énfasis en su artículo del “yo” de que todo está permitido si así te superas, no deberías ser como el resto de gente, tienes que ser un “superhombre” las leyes morales no están hechas para ti ( algo así debió pensar Hitler).
    Creo que es casi imposible pensar así ( ni si quiera creo que Carlos lo haga), creo que para ser así sería necesario que fuéramos inmunes al mundo exterior. En primer lugar no solo respondes moralmente de tus actos ante ti mismo; es imposible olvidar que vivimos en sociedad y que estamos unidos a otras personas, cada individuo lleva la sociedad dentro de sí mismo , cada uno está entretejido en un maraña de relaciones. Romper estos lazos seria el suicidio moral que busca Carlos en su artículo, pues no puedes pensar así sin “desgajarte” de la sociedad.

    También creo recordar que comentaba que la gente no hacia cosas malas por miedo a represalias mayores (quizás no fue así exactamente pero recuerden que leí el artículo hace meses, pido perdón por anticipado). No sé porque la gente hace el mal, pero más que por miedo a represalias es porque tienen moral comprenden lo que está mal y bien y porque, o hacen caso al principio categórico de Kant que no es más que aquello que todas nuestras madres nos decían de pequeño : “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Es más, yo personalmente exigiría un castigo moral si hiciera algo malo.
    Es bastante representativo en este caso lo que escribe Dostoievski sobre su libro “Crimen y Castigo” a un amigo escritor:
    “Mi relato contiene, además, una alusión a que la pena jurídica impuesta al crimen le asusta al criminal mucho menos de lo que creen los legisladores en parte porque el mismo la exige moralmente”. Hablando sobre su personaje Raskólnikov.

    Personalmente creo que existen límpidos principios morales y sociales, como el principio categórico de Kant (cuya critica de Carlos es absurda) o como matar es malo. Si que es verdad que existen ciertas situaciones algo más complicadas, pues ¿estaría justificado matar para evitar una injusticia?, ¿el fin justicia los medios? Quizás sí, quizás no. Pero creo que en general matar es malo, incluso para evitar una injusticia mayor pues matar ya es en sí algo injusto, parece lógicamente absurdo cometer una injusticia porque quieres evitar la injusticia, *aunque bueno, si no lo piensas…(cita célebre de Carlos) . Parecería impensable que matar fuera moralmente bueno en situaciones en las que meramente consigues superarte o se acerca a tu fin ( parece que nadie querría ser asesinado porque alguien quisiera superarse).
    En fin no tengo nada más que decir que además estoy desvariando y repitiéndome, por cierto Nadal ha ganado. Por cierto dice Ricardo que has metido el gamburrio una miaja sobre el sentido etimológico de inmoral xD tío listo.

    *Bromas que aconsejo que el lector que no pertenezca a matemáticas de Murcia omita, pues son bromas absurdas que hay entre nosotros.

  11. -eliazid- Says:

    pues no se que es quiero un link por fas🙂

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