Piensa en una experiencia de tu infancia, algo que recuerdes con claridad, algo que puedas ver, sentir, quizás incluso oler como si estuvieras allí realmente. Después de todo, realmente estuviste allí en ese momento, ¿no? ¿De qué otra manera lo recordarías? Pero aquí viene la sorpresa: no estuviste allí. Ni un solo átomo que está en tu cuerpo hoy estuvo allí cuando ocurrió ese suceso. La materia fluye de lugar en lugar y momentáneamente se reune para ser tú. Lo que sea que eres, por tanto, no eres la materia con la que estás hecho. Si eso no te eriza el cabello de la nuca, léalo de nuevo hasta que lo haga, porque es importante.
Steve Grand, vía La aldea irreductible
23 abril 2010 a las 14:53
[...] de nosotros mismos; esta materia fluye de lugar en lugar y momentáneamente se reúne para ser tú. ¿¡No es [...]